ıllı Vinos, Enología, Bebidas y Alimentación (2018)

DENOMINACION, TIPOS, CRIANZA, VINOTECA, COMPRAR VINO, VITICULTORES, MASTER VITICULTURA Y ENOLOGIA

 !Selecciona tu Idioma!

[Enciclopedia Online Gratuita] Diccionario de Vinos, Viticultura y Enología. (VINOTECA INTERNACIONAL)

ıllı Fompedraza wiki: que es, historia y significado

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

vinomocion

salud  ıllı Fompedraza wiki: que es, historia y significado 


En Carta arqueológica de España, Valladolid de los profesores Palol y Watenberg, se apunta la existencia de un yacimentoneolítico con descubrimiento de hachas de piedra pulida. A estas hachas de piedra, encontradas en la zona de los huertos, las gentes del pueblo las llamaban «piedras del rayo». La piedra no era la caliza blanca de la zona sino más bien de un color gris.


En Arqueología pucelana, la tierra de campos y el sur del Duero se apunta el descubrimiento de restos en la zona de La Solana.

Iglesia de San Bartolomé.

Según Tomás Mañanes: «a partir de la repoblación de Roa (año novecientos trece) y hasta la repoblación de Sepúlveda (año novecientos cuarenta y uno) en el campo oriental de la provincia de Valladolid se desarrolla la repoblación de los lugares intermedios como Fompedraza (...)».


El edificio de la iglesia dedicada a S. Bartolomé Apóstol, reconstruido múltiples veces, es originalmente del románico tardío, probablemente del XII. Ningún otro edificio de interés hace sospechar siquiera que allá haya habitado más que gentes, que es posible se hayan conformado con subsistir en el pequeño val. Lo inhóspito del páramo, en el que no hay una sola fuente, ni un gabán, deja m que a lo largo de siglos solo haya servido, sin habitarlo, para pastar las ovejas. Los chozos de los pastores todavía existieron en el siglo veinte.


Tampoco hay ninguna señal de la existencia de alguna ermita que es normal en la zona. Solo el topónimo de Santa María por bajo de la fuente, puede hacer m en algún otro sitio de culto.


En el deslinde entre los concejos de Cuellar y Peñafiel, ya se señala Fompedraza como término de Peñafiel en el siglo XII.


En mil cuatrocientos veintiseis los ejecutores testamentarios de D. Pedro Velázques, arcediano del Alcor, de la catedral de Palencia hacían eficaz la entrega al convento de San Juan de toda la heredad y casa con sus colmenas que tenía en la aldea de Fompedraza. Una parte de esta heredad, un majuelo en Val de Espinar y un huerto, había sido comprado a Juan Delgado, vecino de Fompedraza el diecisiete de junio de mil cuatrocientos doce.


El dieciocho de febrero de mil cuatrocientos cuarenta y siete, por voluntad del príncipe D. Enrique (el futuro Enrique IV), Oreja, Padilla, Manzanillo, Molpeceres de Suso y de Yuso, Fompedraza, Canalejas y La Torre, que se llamaron desde ese momento «las villas eximidas» se apartaron de Peñafiel. No obstante se sostienen ciertas relaciones con Peñafiel, entre aquéllas que están: poder vender el vino en Peñafiel, y el aprovechamiento común de aguas y pastos.


Después fueron entregados como señorío a su alférez, Payo de Ribera, que el veintidos de enero de mil cuatrocientos cincuenta y seis se las vende al marqués de Villena, D. Juan Pacheco por setecientos cero maravedíes. Poquísimo después D. Juan Pacheco se las vende a D. Alfonso Téllez Girón, conde de Urueña, por un millón de maravedíes y ya desde ese momento quedan en poder de la casa de Osuna.


En mil cuatrocientos cuarenta y siete los concejos de las villas exoneradas y las Quintanillas, Langayo, Oreja, otros lugares del término de Pañafiel, no accedieron a colectar ninguno de los derechos del convento de San Juan aduciendo que pertenecían al Infante D. Enrique, príncipe de Asturias, quien desde el año precedente era Señor de la Villa de Peñafiel por concesión del rey. Sin embargo el seis de diciembre de mil cuatrocientos cuarenta y siete el rey Juan II, se dirigió a los concejos de estas aldeas, en carta expedida en Peñafiel, a fin de que pagaran al convento las rentas que les deben pese a que estos lugares habían sido donados por el rey a su hijo el Infante D. Enrique (el futuro Enrique IV).


En el repartimiento de la martiniega en mil cuatrocientos noventa por el escribano de Peñafiel Alfonso González que ascendió a dieciocho seiscientos maravedíes le correspondieron a Fompedraza setecientos sesenta y cinco maravedíes.


En mil quinientos noventa y cinco, conforme la relación de vecindario que hicieron los señores sacerdotes por orden del rey y que comunicaron al prelados de Palencia, don Fernando Miguel de Prado, en Fompedraza existía una pila y cuarenta y siete vecinos. Debe tenerse en cuenta que el significado de 'vecino’ no es habitante sino más bien el equivalente de familia.


Por decreto de seis de agosto de mil ochocientos once las Cortes de Cádiz derogaron los señoríos, con lo que Fompedraza dejó de pertenecer al Duque de Osuna.


El Madoz afirma de Fompedraza, (en torno a mil ochocientos cincuenta):


En la desamortización de Mendizábal, Bernabé de la Fuente, mediano labrador, adquirió en el año mil ochocientos cuarenta y cuatro, en 4 veces, en Fompedraza, dieciocho tiene que terreno rústico en treinta y tres parcelas, por las que pagó ocho mil cincuenta y uno reales pese a estar valoradas en siete mil ciento trece reales. Además adquirió 2 fincas urbanas por su coste de tasación de dos mil setecientos noventa reales en exactamente el mismo año. Sebastián Veganzones adquirió una casa en su coste de tasación de cuatrocientos veinte reales.


La carretera de Peñafiel a Cuellar se edificó tras mil ochocientos sesenta y nueve. La construcción de la carretera de Peñafiel a Cuellar y la llegada del tren a Peñafiel transformaron a Fompedraza en un sitio de paso, puesto que previamente el paso de Peñafiel a Cuellar se hacía mediante Molpeceres por el camino real.

la iglesia a inicios del siglo veinte.

Al quedar en ruinas la construcción del viejo municipio la escuela estuvo ubicada en la calle del Rosario, once, con lo que el traslado desde el viejo debió acontecer alrededor del inicio del siglo veinte, en tanto que en mil novecientos quince la escuela de pequeños y pequeñas estaba allá al cargo de Dª Felicitas. Al trasladarse la escuela al nuevo edificio, esta casa quedó como domicilio de la profesora de pequeñas.


La fuente que da nombra al pueblo, «fuente de pedraza» ('piedra grande’), estuvo dando agua hasta mil novecientos veinticinco. En esta data se edificó la fuente de los caños, tomando el agua desde el manantial de la piedra grande, ubicado al pie de la roca que se encontraba bajo la carretera y sobre la fuente de los caños. Asimismo en mil novecientos veinticinco se inauguró el nuevo edificio del municipio, siendo los quintos de mil novecientos veinticinco los últimos que se tallaron en el viejo edificio ubicado en la calle Real, donde en mil novecientos veinte aún estaban los grillos de sostener los pies a los presos de la prisión.


Después el municipio edificó una nueva escuela con 2 salas separadas para pequeños y pequeñas a la que concurrían en mil novecientos cuarenta y cinco más de cincuenta pupilos.Esta escuela fue construida en parte con las ventajas que el municipio consiguió como contratista en la construcción de la carretera de Fompedraza a Canalejas.


En la Guerra Civil no murió ningún natural de este pueblo, merced a la intervención del entonces regidor, Melquiades de la Fuente, que no dejó actuar a las milicias extremistas de Peñafiel. No obstante su hijo Isaías de la Fuente murió ahogado en el Mediterráneo a los poquitos días de concluir la batalla.


Hasta la firma del concordato de mil novecientos cincuenta y tres con la Santa Sede, Fompedraza pertenecía a la Diócesis de Palencia.


En la década de los sesenta se generó un notable incremento de la emigración, sobre todo a Barna y Bilbao. A fines de esta década, la realización de la concentración parcelaria y la perforación de ciertos pozos que convirtieron una parte del páramo en regadío, contribuyó a estabilizar la población.


Al inicio del siglo veintiuno, la incorporación del término municipal en la denominación de origen (D.O.) Ribera del Duero ha hecho que se hayan creado 3 bodegas por iniciativa de personas de la localidad: Bodegas Briego por los Hermanos Benito Hernando; otra por los Hermanos Benito Alonso, que ha sido adquirida por el conjunto catalán Torres; y en el mes de septiembre de dos mil siete, comenzó su actividad Bodegas Veganzones, a iniciativa de los hermanos con exactamente el mismo apellido. Con lo que en dos mil ocho eran 3 las bodegas con D.O. anotadas en Fompedraza.

Este artículo o bien sección precisa referencias que aparezcan en una publicación acreditada.
Este aviso fue puesto el veintiuno de febrero de dos mil doce.

Enterramientos


Hasta la Real cédula de Carlos III en mil setecientos ochenta y siete, los enterramientos se hacían en las iglesias. Esta real cédula, que tardó bastante tiempo en obedecerse, forzó a hacer los camposantos en sitio distanciado de la población, como medida higiénica. En un caso así, como la iglesia estaba fuera del pueblo, el camposanto se edificó, y prosigue en nuestros días, adosado a la iglesia. Hasta las últimas décadas del siglo veinte, solo había un sepulcro cercado y con loseta, alguna cruz a la cabecera de alguna fosa y una loseta, puesta el día de hoy en el suelo del atrio de la iglesia («el tejadillo»). Las fosas iban rotando y la superficie del camposanto era bastante para cumplir con el objetivo de sepultar a los fallecidos. Después empezó la costumbre de edificar panteones y columbarios.


No existía sepulturero, mas siempre y en toda circunstancia se ha cumplido una ley no escrita de que cuando alguien moría, eran los 2 vecinos, uno de cada lado de su casa, los que tenían la obligación de hacer la fosa.


En la iglesia de Fompedraza estaban las sepulturas, como era frecuente, bajo el piso, cerradas con 3 losetas, perforada la del centro. A mediados del siglo veinte todavía estaba en la sacristía un hierro en ángulo recto con un orificio en un extremo y afilado el otro, que servía para levantar la loseta del centro, introduciéndolo en el orificio y apalancado cara atrás. Las otras losetas se levantaban con sencillez una vez levantada la central.


Hasta las nuevas reglas del Concilio Vaticano II, las mujeres, cubiertas con el velo, se ponían en la iglesia en la nave central, y agrupadas por familias, teniendo cada familia su moblaje, banquillas, sillas o bien taburetes y, sobre todo, el hachero, mueble en que se ponían las candelas y hachas de cera con las que se honraba a los fallecidos de cada familia, encendiéndolas en las liturgias religiosas, especialmente si el fallecido era reciente.


El lugar en el que por costumbre se ponía cada familia se llamaba 'sepultura’. Probablemente se denominara de esta manera por ser el sitio en que previamente estaban sepultados los miembros de la familia. No obstante pese a que la sociedad era sexista, la herencia de la sepultura era matriarcal. Las mujeres todavía tras casadas se ponían en la sepultura de sus madres.


Celebraciones religiosas


Ha desaparecido parte de la ceremonia de las celebraciones religiosas entre aquéllas que se pueden señalar:



  • San Marcos, veinticinco de abril. La bendición de los campos que se hacía saliendo el pueblo en procesión y pidiendo el agua tan precisa en estos secanos.


  • Sábado de Gloria, se recogía el agua recién bendecida en vasijas que se llevaban a casa para tener el agua bendita para cualquier ocasión. En el instante que las esquilas de la misa de este día tocaban a Gloria se salía fuera de la Iglesia a recoger 5 piedrecitas que se sumergían en el agua bendita y servían para desactivar la nube del verano que conminaba con el granizo que arrasaba las cosechas. Frente a la nube se tiraban estas piedrecitas invocando «Señor que sea agua clarita».


  • Pascua de Resurrección, se celebraba por las cuadrillas de chicos y jóvenes haciendo la limonada y enramando las ventanas de las jóvenes y saliendo por la mañana a «pedir las rosquillas», con las que las madres de las chicas debían agasajar a los chicos.


  • Las fiestas locales: las Velas el 2 de febrero y San Bartolomé Apóstol el veinticuatro de agosto con los bailes de las jotas delante de la imagen del beato amenizadas por los músicos que actuarían después en los bailes profanos.


  • Otras fiestas litúrgicas: el Corpus, San Antonio, la Virgen del Rosario, con procesiones mas sin bailes pues no había músicos.


  • Las novenas: en los días precedentes a la festividad de los santos: San Antonio, San Roque, San José.


  • Las subastas: del honor de portar las andas de San Antonio en su entrada a la Iglesia y de subir el beato a su trono, para lo que la imagen era de pequeño tamaño. La Cofradía de San Antonio era dueña de unas ovejas que tenía arrendadas «a renuevo» a algún pastor. El contrato de a renuevo consistía en que cuando concluía el contrato de arriendamiento el pastor debía dar a la cofradía exactamente el mismo número de cabezas mas con la edad de cuando las recibió.


  • El recibimiento de las madres en la entrada de la iglesia cuarenta días tras haber dado a luz.


  • La ofrenda al cura sacerdote de panes singulares en bodas y bautizos.


  • Las prosas: en los funerales, en el camino desde la casa del fallecido hasta la iglesia, se hacían 3 paradas en las que se rezaba un responso por el ánima del fallecido, ya antes de la misa de corpore insepulto.


  • La Noche de Animas: en la noche del 1 de noviembre, los jóvenes del pueblo, tras haber recorrido el pueblo pidiendo una dádiva para las almas del purgatorio, pasaban la noche en el campanario doblando las campanas con el toque de finados, hasta el amanecer del dos de noviembre, día en que la Iglesia Católica memora a todos y cada uno de los fieles fallecidos.

La diferencia más notable entre cada domingo y días festivos y «las fiestas», que siempre y en todo momento eran un par de días, era que en las fiestas se contrataba a los músicos para animar las calles. Otra diferencia es que siempre y en todo momento asistía algún feriante: fijos los almendreros que al unísono eran los banqueros del juego del bote, y vendedores de caramelos o bien helados; en alguna ocasión fotógrafos o bien industriales proveídos de una carabina de aire comprimido y unas flecha para el tiro al blanco.


Era el día de estrenar las ropas nuevas.


El programa normal de los músicos el primero de los días era:



  1. la actuación en la procesión, a lo largo de la danza que proseguía a la misa mayor;
  2. la sesión de baile de la tarde en la plaza;
  3. la velada (sesíón de baile tras cenar).

El segundo día la diferencia más esencial era la alborada, recorriendo las calles haciendo paradas a las puertas de las casas de las jóvenes para recogerlas y llegar hasta la plaza bailando, después el programa era afín a menos que como la misa era por los finados de la parroquia, no se hacía procesión ni danza celebrándose el baile en la plaza ya antes de comer, por la tarde y la última velada.


Hasta tiempos recientes, cerca de mil novecientos sesenta, los músicos los pagaban los «mozos de baile». Como no había restaurant a los músicos se les daba de comer y cenar en las casas de los jóvenes. Las cenas y comidas no eran de balde puesto que se valoraba cada comida y el joven que había llevado músicos a comer a su casa se le descontaba de su cuota la cantidad estipulada. Hubo un instante en que el Municipio daba una ayuda a los jóvenes, y conforme la emigración generó la minoración de jóvenes fue incrementando la ayuda, hasta el instante en que todo el gasto pasó al Municipio. La llegada y la vuelta de los músicos era por su cuenta, prácticamente siempre y en todo momento a pie.


Si los jóvenes pagaban el baile, tenían derecho a danzar, y como en general el número de jóvenes superaba a las jóvenes existía lo que se llamaba «el favor» que consistía que en el momento en que una pareja estaba bailando, podía llegar un joven que diciendo «¿haces el favor?» deshacía la pareja en tanto que el joven que estaba bailando debía dejar a su pareja, ocupando su sitio el que había pedido «el favor». Si el favor se negaba, y debía ser la joven la que lo hiciese, era claro que la pareja eran novios o bien lo eran desde aquel instante. En el intermedio de los bailes la pareja podía proseguir paseando y ahí no existía el «favor». Continuar paseando sin empezar a danzar era la manera de comenzar una relación, sin haberla formalizado.


Pagos en especie


Como el dinero no abundaba, muchos de los servicios se pagaban en especie. El cereal y sobre todo el trigo era el valor más esencial, puesto que era la manera de asegurar el pan y además de esto era sencillamente vendible. Al final de la recolección un carro al servicio de cada profesional, recorría las calles del pueblo, proveído el personal de la medida de la media fanega y sacos donde envasar el trigo. Cobraban de esta forma los siguientes:



  • El médico: no existía la seguridad social y por norma general al médico se le hacía un pago fijo «la iguala» por atender cuando se le necesitara.


  • El veterinario, del mismo modo que el médico cobraba la iguala por atender al ganado de trabajo: burros, mulos o bien caballos, sobre todo.


  • El boticario. Esta iguala correspondía a contar con del servicio de farmacia y a un conjunto de las medicinas más corrientes. Había poquísimas medicinas fabricadas, prácticamente siempre y en todo momento eran las fórmulas magistrales que preparaba el boticario conforme la receta del médico o bien del veterinario, que podía señalar si había que llevar un frasco, grande o bien pequeño, o bien una caja, etc.


  • El Sr. Cura Sacerdote. Por el servicio de las «recomendaciones». Consistían estas en el rezo de una oración en la misa todos cada domingo del año por cada fallecido recomendado.


  • El herrador que ponía las herraduras y cuidaba al ganado de trabajo bajo la dirección del veterinario.


  • El barbero al que jamás se le llamaba peluquero, por el servicio de rasurar una vez en semana, en general cada sábado a los jóvenes y hombres de barba. Los cortes de pelo se cobraban en metálico, con lo que el barbero disponía de algo de dinero.

Propiedades del común


A mediados del siglo veinte todavía quedaban restos de propiedades de común aprovechamiento de los pueblos de Castilla.

El Prado

Por el centro bajaba el Arroyo de Fompedraza que desviado sobre su cauce normal regaba parte de sus cuatro ha. Se aprovechaba para pastar, todos los domingos y festivos de primavera, el ganado de trabajo, mulos (siempre y en toda circunstancia se les llamó machos), asnos y caballos que observaba un «vaquero» contratado por el Municipio. El ganado pasaba el día en el prado y ya antes de anochecer volvía al pueblo.

El Pradillo

Sus cinco ha se roturaron a inicios del siglo veinte y se repartió en «suertes», lotes que se adjudicaron a los vecinos casados, en el momento en que un vecino dejaba la fortuna se adjudicaba a los matrimonios jóvenes. Era una pequeña parcela mas jamás se quedaron sin aprovechar.


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

 Vinos, Viticultura y Enología

autoayuda.es   BUSCADOR DE VINO     

 

USUARIOS:

Hay 105 invitados y ningún miembro en línea

vinomocion

 

TODO SOBRE EL VINO (ENOLOGÍA):

vinomocion

Está aquí: Inicio > [ VITICULTURA Y ENOLOGÍA ] > ıllı Fompedraza wiki: que es, historia y significado

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas